El fabricante de Stuttgart está pensando en crear un hermano pequeño para el Cayenne empleando para ello la base del Audi Q5. El comunicado, enviado por la propia Porsche a Dow Jones Newswires, niega categóricamente la veracidad de dicho artículo, tirando por tierra la existencia de un nuevo SUV.
Porsche no ha facilitado ninguna razón por la que el Roxster (que la verdad, nunca nos convenció del todo) no deba existir, a pesar de que podría resultar económicamente viable. Al igual que el Cayenne comparte numerosos componentes con el Audi Q7 y el Volkswagen Touareg, el Roxster podría hacer uso en buena medida del SUV mediano de Audi, así como de los nuevos A4 y A5, ofreciéndole una base técnica de calidad completamente desarrollada, y por tanto “barata”.
Evidentemente nadie nos dice que Porsche no pueda crear algo parecido en el futuro; después del Cayenne y con el Panamera a la vuelta de la esquina, Porsche es una compañía que no puede decir que su marca e imagen siguen siendo sagradas. En cualquier caso, la postura más común entre las grandes compañías es no pronunciarse sobre los rumores que puedan aparecer sobre sus futuros productos (para evitar pillarse los dedos, más que nada), de modo que si Porsche ha salido a la palestra para negar la existencia del Roxster, vamos a dar su palabra por buena.

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