
El Arnage es el último de los Bentleys de la vieja escuela, un auto de gran lujo anterior a la adquisición de la casa de Crewe por Volkswagen hace una década.
Bentley quiere conservar su venerable motor 6.75 L V8 para la próxima generación, a pesar de que ya tiene casi medio siglo de antigüedad a sus espaldas. Evidentemente, y con los planes para renovar el modelo acercándose al final de la década, este motor debería recibir modificaciones de importancia para superar la normativa anticontaminación EU6. A fin de lograrlo, se baraja la posibilidad de usar su viejo bloque en conjunción con el tren propulsor híbrido desarrollado por VAG para el Audi Q7, el VW Touareg y el Porsche Cayenne. Paefgen reconoce que Bentley tendrá que hacer frente a los nuevos requisitos en materia de consumo, pero afirma que su compañía está dispuesta a hacer lo que sea necesario para conseguir su meta.

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